Es la unidad básica de la materia con características propias. Está formado por un núcleo donde se encuentran protones, de carga eléctrica (+) y neutrones, partículas sin carga. Alrededor del núcleo giran los electrones de carga (-) en diferentes niveles energéticos. El átomo está caracterizado por su número atómico y número másico.

Es la radiación que al incidir sobre los átomos alteran su estado físico, convirtiéndose en átomos ionizados o iones.

Existen diversos tipos de radiaciones ionizantes (alfa, beta, gamma, rayos X y neutrones) y cada una de estas radiaciones posee características diferentes. Los átomos que emiten radiaciones se denominan radiactivos.

Naturales: Rayos cósmicos, rocas, tierra, alimentos, materiales de construcción, agua, cuerpo humano, aire, etc.

Artificiales: Generadores de rayos X, unidades de teleterapia, radioisótopos, usados para diagnóstico médico y aplicaciones en industria y agricultura, fuentes radiactivas abiertas y selladas, radionucleidos en funcionamiento normal de instalaciones radiactivas y nucleares, desechos radiactivos.

Las radiaciones ionizantes tienen aplicaciones muy importantes en ciencias, industrias, medicina, agricultura, investigación. En la industria, las radiaciones ionizantes pueden ser útiles para la producción de energía, para la esterilización de alimentos, para conocer la composición interna de diversos materiales y para detectar errores de fabricación y ensamblaje. En el campo de la medicina, las radiaciones ionizantes también cuentan con numerosas aplicaciones beneficiosas para el ser humano. Con ellas se pueden realizar una gran variedad de estudios diagnósticos (Medicina Nuclear y Radiología) y tratamientos (Medicina Nuclear y Radioterapia).

Es la emisión de energía por la desintegración de núcleos de átomos inestables. La energía emitida son partículas con carga eléctrica u ondas electromagnéticas, que ionizan el medio que atraviesan. En las desintegraciones radiactivas se tienen varios tipos de radiación: alfa, beta, gamma y neutrones.

Es radiación electromagnética muy energética, tiene un poder de penetración mucho mayor que la radiación alfa y beta, puede atravesar el cuerpo humano. Se requiere de 1 m. de espesor de hormigón armado o pocos cm. de plomo para detenerla.

Son electrones, es decir, partículas de carga negativa, presentan menor poder de ionización que la alfa, debido a su pequeña masa, tiene un recorrido de metros en el aire. En el cuerpo humano pueden llegar a sobrepasar la piel pero no sobrepasan el tejido subcutáneo.

Son partículas de carga positiva análoga a un núcleo de helio, produce una elevada ionización, tiene corto recorrido (2 cm en el aire). En su interacción con el cuerpo humano no son capaces de atravesar la piel.

Se considera residuo radiactivo a cualquier material que contiene o está contaminado por radionucleidos, en concentraciones superiores a las establecidas por las autoridades en la materia, para el cual no está previsto ningún uso.

Son elementos radiactivos artificiales generados en reactores nucleares y en aceleradores de partículas. Estos elementos radiactivos se obtienen bombardeando núcleos de elementos estables con neutrones o con partículas cargadas.

Existen, además, los isótopos radiactivos naturales que derivan principalmente de los isótopos del uranio y del torio. Estos isótopos tienen un ritmo de desintegración radiactivo de miles o millones de años, que han sobrevivido a los 5.000 millones de años, que se estima han transcurrido desde la formación de la corteza terrestre.

El período de semidesintegración radiactiva está definido como el tiempo que transcurre para que la actividad de un isótopo o radioisótopo se reduzca a la mitad.

Por la misma razón por la cual los alimentos se procesan con calor, refrigeración, congelación o se tratan con substancias químicas, es decir, para destruir insectos, hongos o bacterias, que causan su pudrición o enfermedades en el ser humano. Se obtienen así, alimentos más sanos y que duran más tiempo.

  • Distancia: Manténgase lo mas alejado posible del objeto, porque al aumentar la distancia, se reduce la intensidad de las radiaciones.
  • Tiempo: Permanezca el menor tiempo posible cerca de una fuente de radiaciones ionizantes. Espere que disminuya la acción del elemento radiactivo (si procede), porque si pasa el tiempo su intensidad es menor.
  • Blindaje: Interponga barreras entre usted y el objeto (plomo, paredes de concreto, etc.) porque una pantalla, pared o muro disminuye o detiene las radiaciones.

Ir al contenido